La favorita, Su trío protagonista es lo más destacado de esta sátira sobre la ambición

Mucho se ha hablado de esta película, dejándola como una de las mejores películas del año pasado, y un clara favorita a los Premios Oscar de este año. En los Globos de Oro sólo se ha llevado un (merecido) galardón, aunque la crítica, y otros festivales, se han rendido a los pies de esta sátira sobre el poder y la ambición.

No había visto, hasta ahora, ninguna película de su director, Yorgos Lanthimos, responsable de “Langosta”, que, por lo que se ve (y escucha), no dejó indiferente a nadie. Pues bien, su última película es, de momento, la más aplaudida.

He tenido oportunidad de visionarla, y debo decir que, una vez más, los críticos y yo, jamás llegaremos a un consenso, porque me ha parecido una película que, sin resultarme mala, sí me ha resultado una más del montón, con algún elemento interesante, pero poco más. Pero como siempre, no adelantemos acontecimientos.

La dirección de la película se nota que está hecha con cuidado y mimo (hay algunas escenas a cámara lenta, tan hilarantes como necesarias), y, técnicamente, no se le puede encontrar ningún pero. A destacar el vestuario, los decorados, la música… todo impecable, sin reproche alguno.

En cuanto al guion, nos trae a tres personajes complejos y llenos de matices, y hay escenas y diálogos muy logrados, pero queda un regusto amargo al finalizar el visionado, como que falta algo, aunque eso es algo que me suele suceder con las películas que los críticos ponen por las nubes, como con “Roma”. Serán cosas mías.

Sí por algo destaca esta película, es por su fabuloso y excelente trío protagonista. Olivia Colman (a la que vi en persona, aunque de lejos, en un rodaje) ganó el Globo de Oro, y merece el Oscar, de forma incuestionable. Su interpretación es la mejor de la película, y es impresionante lo que puede hacer con un personaje tan difícil. Lo mejor de la película.

En cuanto a Emma Stone, cumple a la perfección como joven damisela llena de ambición, que no dudará en pisar a quien sea para conseguir sus objetivos. Luego tenemos a la siempre estupenda Rachel Weisz, en otro papel complicado, del que sale victoriosa y con nota alta.

Como ya digo, esta película no sería lo mismo sin sus tres protagonistas principales. Ha tenido suerte el director de contar con tanto talento. Por otro lado, los secundarios también están muy impecables, destacando a un sorprendente Nicholas Hoult.

En conclusión, y siempre para quien esto escribe, estamos ante una película más, que considero que en unos años se habrá olvidado, pero que, si por algo destaca, es por su excelente reparto. No me ha parecido una mala película, pero tampoco nada destacable ni digno de tanto elogio. Cuestión de gustos.


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