7 Películas Imprescindibles del 2018


7. Roma, de Alfonso Cuarón.

Hace una de las cosas más difícil del cine actual: convertir lo visual en el lenguaje motor de toda la película. Cada plano da para cuadro y cada secuencia da para comentarla durante largo rato. Probablemente, y como elucubración habitual en este tipo de películas, el boca a boca y sus excelentes críticas hacen que te predispongas a ver la obra de Cuarón con un listón demasiado alto, haciendo que la experiencia final quede, como consecuencia de esto, algo desabrida. Sin embargo era uno de los platos fuertes desde el día de su estreno.


6. Mission: Impossible – Fallout, de Christopher McQuarrie.

¿Hay algo más difícil que hacer una buena película de acción que se aleje de las contradicciones propias de este género? Pues bien, ‘Fallout’ lo consigue, y con nota alta; la combinación McQuarrie y Cruise sigue funcionando de maravilla. La que es seguramente la película de acción del año –y decir que de las mejores de la última década no sería exagerar- nos da una combinación de lo mejor que podemos encontrar en el cine palomitero: coreografías inconcebibles para deleitarse, un villano a la altura de su protagonista –Cavill nos da una de cal y otra de arena en el dualismo héroe/villano- y un guión inteligente. El cine de acción a veces nos puede tratar como personas maduras.


5. The Sisters Brothers, de Jacques Audiard.

Lo comenté en cuanto la ví: es el mejor western del año. Y esto es decir mucho cuando es de las películas que más se distancian de las características de este tipo. Tiene gusto a los hermanos Coen y al mejor de los Tarantino pero, partiendo de una premisa clásica y básica –una persecución-, evoluciona hasta una exploración interior de los personajes. Fiebre del oro, problemas paternales y apoyada en 4 protagonistas magníficos que, una vez que comparten pantalla, hacen que el film torne en algo superior.


4. Suspiria, de Luca Guadagnino.

Guadagnino en este ‘remake’ hace algo poco reconocido y difícil de vender al público más excelso: hacer algo nuevo partiendo de una obra de culto. Lo sabemos, el respeto al material original y, sobre todo, cuando este es considerado como una de las obras magnas del expresionismo de terror es complejo y trae consigo problemas. Pero el director de ‘Call me by your name’ –nada más  raro que pasar de un drama amoroso a una de terror de la talla de ‘Suspiria’- huye de vivir de rentas del pasado y construye algo novedoso y, en mi opinión, una de las películas con más capas de profundidad del año. Historia, política, terror, esoterismo y feminismo se aúnan en sus casi 2 horas y media de duración. Imprescindible.


3. Spider-Man: Into The Spider-Verse, de Bob Persichetti.

Se constituye como el lenguaje visual del futuro de la animación. No es raro no saber distinguir si ciertos frames son animados por ordenador o sacados, directamente, de un cómic. Una versión de Peter Parker totalmente distinta, un nuevo protagonista, un argumento hasta ahora jamás utilizado, una banda sonora que hará las delicias de más de uno y un apartado y acabado visual que deslumbra. Ojalá Sony se arriesgara más como con ‘Into The Spider-Verse’.


2. Climax, de Gaspar Noé.

Nada más personal que el cine de Gaspar Noé. Una alegoría donde se unen los temas más significados actualmente que, bajo la atenta mirada de este director y su cámara, esbozan un mural crítico de nuestra sociedad. Además, cómo no decirlo, trae de nuevo al ruedo una obra típicamente expresionista que une esteticismo y sustantividad. Si la película dura hora y media, su BSO retumba en tu cabeza dos días.


1. Burning, de Lee Chang-dong.

Basado en un relato de Haruki Murakami –quien no haya leído a este autor está tardando en hacerlo-, Lee Chang-dong crea una obra donde la tensión, el morbo y el paisaje –de Corea del Sur y del sentimiento de la perdición- se pueden cortar con un cuchillo. Obra existencialista que empieza como drama y acaba como un thriller sombrío. Sorprende más por lo que deja intuir que por lo que cuenta. Aquellos que no se dejen asustar por la duración y tengan paciencia, serán recompensados. ‘Burning’ es el hambre por la curiosidad existencial. Impresionantes colores.

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