El cine español es malo ¿…O no?

Decir que el cine español es malo me parece tan estúpido como decir que Kubrick está sobrevalorado. Acepto cualquier argumento que defienda que el cine de España no está pasando por su mejor momento, pero no lo comparto.


El mayor “taquillazo” de la historia de España habla sobre un andaluz que se enamora de una vasca, y saltando de tópico en tópico y tiro porque me toca consigue causar algo así como “gracia” en el espectador, no en mí personalmente. Y no porque no me ría del típico chiste estúpido que empieza con “Esto son un catalán, un andaluz y un vasco…”, sino porque cinematográficamente hablando, la película deja mucho que desear. Es una secuencia de chistes contados en forma de comedia romántica, pero es respetable, me puede gustar más o menos, pero si ha llegado allí es porque a la gente a la que iba dirigida le ha gustado. Y si la gente pide más de eso, nos van a dar más de eso. Si seguimos la lista tenemos un popurrí de coproducciones con otros países y alguna película que sí, es para quitarse el sombrero. Aunque por desgracia esto ultimo es minoritario.


El espectador medio español no busca una historia profunda, ni que le deje pensando durante varios días. Quizá sí le guste y la disfrute, pero para eso tiene las grandes producciones estadounidense que cuentan historias fantásticas con efectos especiales brillantes. Es por eso por lo que (o es debido a que) las grandes productoras de España apuestan más por el cine de Dani Rovira (que viene a ser algo así como la Jennifer Aniston española), cine que caerá simpático, pero que no será recordado por una gran generación, en vez de apostar por producciones arriesgadas, que incluyan un gran presupuesto y que cuenten una historia no apta para todos los públicos.


Evidentemente que tenemos “grandes” producciones y no apta para todos los públicos, pero estas suelen ser de un terror rancio o si es buena suele llegar cada cinco años. El cine independiente es quizá el que mas ayude a mantener un mínimo de calidad entre todos los largometrajes españoles que salen cada año, el problema de este suele ser la falta de recursos que lleva. Nadie puede esperar un Laberinto del Fauno independiente porque llegar a esos niveles con un presupuesto limitado es imposible.

Después de tanto “hate” al cine autóctono estarás pensando: exactamente, ¿Cuándo es bueno el cine español? Porque me has vendido en la primera línea un concepto que no has defendido en ningún momento. Y yo te haré un gesto con la mano diciéndote: espera que ahora voy.

Detrás de el gran problema de las productoras tenemos a los pequeños “héroes” de nuestro cine. Álex de la Iglesia es quizá un gran ejemplo de esto, no le basta con hacer grandes películas, con efectos especiales convincentes y por cine poco convencional, sino que además es de esos que se atreven a escuchar a nuevos talentos que pueden aportar un cine realmente diferente. Ha estado detrás de cintas como Pieles (Eduardo Casanova), En las estrellas (Zoe Berriatúa) o Errementari (Paul Urkijo Alijo). Es por gente como De la Iglesia por la que el cine español tiene grandes oportunidades y grandes historias que por desgracia pasan mucho mas desapercibidas que el cine medio español. Cosas que quizá debería estar haciendo el Gobierno de España.


Con esto no quiero criticar cintas que, si valen la pena y que hacen buena taquilla, sin ir más lejos Quien te cantará o El Reino son cintas que si valen la pena, pero la falta de riesgo en grandes productoras es algo que cintas como esas no lo cambiarán.


[EN MI OPINIÓN]

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