¿Fue Memento la película que definió el estilo de Nolan?

Cristopher Nolan es un director de éxito garantizado, tanto a nivel de recaudación como a nivel de calidad audiovisual, su última película la tuvimos en 2017, Dunkerque, y nos mostró un Nolan más independiente y personal, pero si de personalidad tenemos que hablar, creó que lo mejor es remontarse al inicio de su carrera, concretamente a su ópera prima: Memento.

La película fue estrenada en el año 2000, con Guy Pearce como protagonista y cuenta la historia de un hombre (Leonard) que intentando evitar el asesinato de su mujer es golpeado en la cabeza y se ve incapaz de generar nuevos recuerdos. Así pues, deberá investigar y vengar el asesinato de su mujer sin siquiera recordar lo que hizo el día anterior.

La película obtuvo el Oscar a mejor guion original y a mejor montaje, y es esto último uno de los factores que hacen fuerte a la película, se cuenta de forma no lineal y desordenada, es un verdadero caos para el espectador, pero con esto Nolan consigue que seamos nosotros mismos Leonard, nos hace sentir confundidos constantemente y hace que tengamos cierta empatía inevitable con el personaje al no ver lo ocurrido anteriormente.

Es una fórmula especialmente complicada, marear al espectador puede causar en él una fatiga visual que haga que desconecte o no asimile la película del todo bien, pero la narrativa del protagonista intentando entender que hace en todo momento ayuda a que el espectador se centre y no se acabe de desenganchar de la trama.

Cada día es un puzle para Leonard y debe interpretar sus tatuajes, sus fotos y sus notas, pero el espectador también lo debe hacer al no entender absolutamente nada de lo que está sucediendo, es de esas películas que por mucho que intentes ordenar posteriormente en tu cabeza siempre te dejas algún cabo suelto y no la puedes llegar a cerrar.

La dirección de la cinta es inexperimentada, pero muy efectiva y con mucho mensaje, el montaje la ha beneficiado claramente, pero eso no le quita ningún merito al director que sabe mover la cámara con total naturalidad.

Algunos errores narrativos son notables en ella, pero eso no la hace desmerecedora de elogios, sus incongruencias pueden ser pasadas por alto debido a la gran historia que te están contando, pero si las detectas puede que la película te parezca un despropósito sin sentido.

Guy Pierce llena la pantalla con su presencia, consigue captar al espectador y ser el conducto narrativo perfecto para la cinta de Nolan, es en definitiva uno de los grandes puntos fuertes de la cinta.

Si bien esta no es su primera película, la esencia de Nolan y su contacto con grandes presupuestos empezó a definirse a partir de aquí, se podría considerar está la primera cinta en la que desarrolla lo que posteriormente plasmaría en producciones como Inception o Batman. Sin la grandeza presupuestaria de sus producciones posteriores la cinta consigue ser perfecta en su esencia, fue esta cinta quien le abrió a dirigir posteriores proyectos que le consagrarían como uno de los genios actuales de la industria.

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