Lucifer temporada 4, el final que merecía la serie

Lucifer entró en el panorama presentándose como el nuevo Dexter, Bones o Castle, en definitiva, cualquier serie en que la narrativa se contará a través de resolver casos policiales de un episodio, aunque está bajo la premisa de que el protagonista era el mismísimo diablo y había venido a la tierra de vacaciones.

La temporada 1 fue fresca y gustó a muchos, y las siguientes dos temporadas fueron desarrollando unos personajes de los que nos habíamos encariñado, a la vez que intentando complicar mas la trama añadiendo diferentes elementos bíblicos que funcionaban bien.

Pero a la serie hasta ahora (como todas las series semejantes), se le puede achacar una crítica innegable, el relleno es abusivo y la forma de marear la trama molesto, todo el capítulo se centran en un caso y los minutos finales desarrollan la trama principal, si eres aficionado de los casos policiales y consiguen tener la suficiente fuerza lo pasas por alto, pero si de lo contrario son casos simples y repetitivos te acabas desenganchando de la serie, cosa que sufría Lucifer hasta la temporada 4.

En esta temporada hemos tenido un desarrollo narrativo mucho mayor, también influye que en lugar de más de veinte episodios toda la trama este concentrada en diez, pero esto hace que los casos policiales pierdan profundidad y acaben siendo algo molesto para el espectador, aunque esto es compensado con una historia mucho mejor desarrollada que en las anteriores temporadas.

Netflix más allá de querer explotar una serie ha decidido (junto al equipo de la serie), darle un final que la serie merecía, si ha funcionado probablemente tengamos más temporadas, pero si deciden acabar aquí, habrán satisfecho a todos los espectadores.

Cada personaje añadido funciona perfectamente, y los ya conocidos muestran una evolución increíble, exceptuando Mazikeen, que se pierde en diferentes líneas narrativas hasta conseguir desarrollar una propia sin interés. También hay personajes que sientes que no han acabado y que nos falta por descubrir de ellos como es el caso de Dan, el policía capullo, su trama no acaba de cerrar y es muy contraria a la forma tan redonda que le han dado a la temporada.

El clímax final ha optado por la solución fácil, y quizá no ha estado a la altura de lo que ha sido toda la temporada, pero eso no le quita al final de la historia toda la dignidad que tiene. No solo cierra la trama de Chloe y Lucifer, sino que cierra la gran pregunta de que pasará con el infierno ahora que no tiene rey, pregunta que nos llevábamos haciendo desde la temporada 1.

Y sí, Netflix la ha hecho más oscura y sexy, pero no tanto como esperábamos. Hay más sangre y es más sensual en muchos aspectos, pero se sigue sintiendo limitada en cuanto a lo que podría hacer el diablo.

A todo fan de la serie solo le queda por agradecer a Netflix sobre lo que ha hecho, nadie diría que no a una nueva temporada, pero a diferencia de la anterior, nos hemos quedado con un buen sabor de boca.

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