Dumbo, Tim Burton dirige un remake tan decente como olvidable

Hollywood (o más bien Disney) ha encontrado su nuevo filón, que no es otro que realizar adaptaciones en “live action” (o imagen real, si se prefiere) de clásicos Disney. Ya se han realizado remakes de “La Cenicienta” (insulso y olvidable), “El Libro de la Selva” (correcto pero inferior a la original) o “La Bella y la Bestia” (lo mismo que la anterior).

Todas ellas han arrasado en taquilla, y claro, desde la compañía de los sueños se han vuelto locos y han empezado a dar luz verde a todos los clásicos habidos y por haber, y ahora le ha tocado el turno a Dumbo.

Antes de empezar, conviene recalcar que las críticas han sido bastante tibias y que su estreno se ha quedado en tierra de nadie, hasta el punto de que no podrá recuperar su inversión en territorio americano. ¿El fin de los remakes Disney en imagen real?

Debo ser sincero respecto al clásico Disney: nunca me ha llenado o satisfecho, así como otros. Sin parecerme tampoco una mediocridad, creo que es de las películas animadas más flojas del estudio, y puedo entender que en su momento fuese un fenómeno, pero vista hoy en día poco hay que rescatar, en una película que no ha resistido el paso del tiempo.

Lo tenía fácil esta nueva propuesta para superar a la original (soy consciente de que esto es una blasfemia para muchos… soy consciente), y así ha sido, ya que esta nueva adaptación se esfuerza en ofrecer algo más, pero la pregunta es: ¿es suficiente? La respuesta es un rotundo no.

La película ha sido dirigida por el temible (sí, temible) Tim Burton, que en los últimos años está de capa caída y es criticado hasta por sus fans más acérrimos. Aquí pone el piloto automático, y el resultado podría ser de cualquier otro director (incluso “amateur”). No se nota su sello personal, en un resultado vacío y que deja bastante indiferente.

De hecho, se está mal acostumbrando a saturar con efectos especiales (barateros) todas sus películas. Me lo imagino calentando silla, contando los billetes y dejando el trabajo al equipo de efectos visuales. Lo que es seguro es que no entiendo como Hollywood sigue confiando en él (y más después de ese bochorno que fue “Alicia en el país de las maravillas”).

Me hace gracia que hayan criticado este remake como uno de sus peores trabajos, cuando antaño han aplaudido películas suyas mucho peores. No voy a dar nombres que me llueven los palos.

Y es un escándalo que la película haya costado 170 millones de dólares (lo mismo que muchas películas recientes de Marvel, por ejemplo), porque los efectos visuales no lucen en ningún momento. Es más, con menos de la mitad le debería haber bastado, pero el señor Burton no es famoso por ser ahorrador y ahí lo tienes, en un movimiento que demuestra lo torpe que es.

Y es que encima dichos efectos especiales son “cantosos” en muchas escenas de la película, con lo que la estupefacción ante estos datos es mayor. Buen trabajo, señor Burton, buen trabajo…

En cuanto al guion, como ya he indicado, se nota un esfuerzo por aportar algo más, y se le da mucho más protagonismo a los humanos (hasta el punto de que el elefante protagonista casi es un secundario de lujo), con personajes más interesantes que otros. No obstante, es una historia mil veces vista, de superación y respeto a los animales, y encima carente de magia o alma (por mucho que se intente). Las intenciones son buenas, pero los resultados insatisfactorios.

En cuanto al reparto, tenemos a un decente Colin Farrell (en un personaje que seguro que estaba reservado para su amigo Johnny Depp, que ahora es peor que la peste para Hollywood), aunque hay escenas en las que se aprecia que no se cree mucho el papel, y no es la primera película en la que le pasa. Es lo que sucede cuando aceptas el cheque sin más. Por otro lado, tenemos  a un felizmente recuperado (en cine) Danny Devito, que está brillante y que debería hacer más películas.

Lo mismo se puede decir del gran Michael Keaton, en un personaje que le viene como anillo al dedo. Por último, a destacar a la siempre interesante Eva Green. El resto del reparto cumple, sin más.

Y la banda sonora de Danny Elfman (colaborador habitual de Burton) se aprecia y tiene buenos momentos, pero no es de sus mejores trabajos. Eso sí, es lo único de la película que te recordará a las películas de Burton.

En conclusión, estamos ante una película que entretiene (aunque tampoco nos volvamos locos), pero no emociona (ahí falla garrafalmente), y que se queda en tierra de nadie, siendo un producto fallido que habrás olvidado unos días después de su visionado.

Por supuesto, no estamos ante una mediocridad (ni mucho menos), pero se nota la pereza de todos sus responsables, en este producto prefabricado hecho para contentar a las masas y que ha obtenido el resultado contrario (ya que no está convenciendo a casi nadie)

Y es que se empiezan a ver signos de agotamiento en la “infalible” fórmula de adaptar películas Disney en imagen real. Veremos que tal le van a “Aladdin” (Mayo) y “El rey León” (Julio). Están saturando demasiado al espectador, me temo.

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