La película de la que Kubrick se avergonzaba

Fallido intento de cineasta aficionado. Una rareza completamente inepta, aburrida y pretenciosa.

Stanley Kurbick sobre Fear and Desire (1953)

Stanley Kubrick es uno de los grandes cineastas del siglo XX, gracias a las grandes innovaciones y revoluciones que uso en sus películas, consiguió hacer que el cine fuera un paso más allá. Su talento es algo innegable por críticos y cineastas de todo el mundo, y sus cintas han pasado a la historia como grandes revoluciones visuales.

Probablemente sea uno de los cineastas más prestigiosos del mundo, y en su cine se conservan joyas que durarán toda la historia. Durante su carrera exploró tantos géneros y técnicas que es difícil no tacharlo como un cineasta perfecto, pero todo gran cineasta tiene un humilde origen, y es precisamente del origen de Kubrick del que vengo ha hablar hoy, más concretamente de su primer largometraje «Fear and Desire», del cual, él mismo se avergonzaba y tachaba de “trabajo de aficionado”, llegando incluso a ordenar retirar todas las copias de la película. Pero por suerte (o por desgracia) vivimos en la época de Internet, y una vez algo se sube a Internet, nunca se borra. Actualmente, este trabajo que tanto se esforzó en eliminar se puede encontrar fácilmente subtitulada al castellano en la plataforma YouTube, y pesé a los años, la calidad no es tan baja como se puede esperar. Es por eso que recomiendo a todo fan del cineasta (y del cine) verla encarecidamente.

Stanley era conocido por su prepotencia y perfeccionismo, así que rehusar de su primera película no es algo que sorprenda especialmente. Llego a repetir más de 100 veces algunas de las tomas de El Resplandor, maltrato psicológicamente a algunos actores por tal de que su actuación fuera más “realista”, e incluso pidió a uno de ellos que se mantuviera colgado por los pies porque no le convencía el maniquí que hacía de él, y todo esto causado por su obsesión casi psicótica con el perfeccionismo.

Fear and Desire era el titulo de la “obra maldita” la cual se negaba a reconocer. La película cuenta como un grupo de hombres participes de una guerra ficticia, se estrellan con su avioneta en un país desconocido para el espectador, y como luchan por sobrevivir en territorio enemigo, a todo esto, aparece una chica la cual despierta los más bajos deseos de alguno de los soldados, que deberán controlar si no quieren llamar la atención del enemigo.

Creo que por el desconocimiento de la obra vale la pena no entrar en spoilers, aunque conociendo el resto de su filmografía, a excepción de «Atraco perfecto«, el final puede deducirse. Evidentemente de la cinta debemos valorar su bajo presupuesto y su falta de experiencia, es por eso que compararla con grandes cintas o con algunos de sus últimos trabajos es una alta estupidez.

La película esta lejos de ser mala, no es perfecta, pero como ensayo podría llegar a serlo. Los personajes como es normal en el director son tratados con humanidad, y es esta misma humanidad la que hace que las cosas se tuerzan o se enderecen, y aquí encontramos uno de los primeros patrones de las cintas de Kubrick. En la mayoría de sus películas es el factor humano el que da paso a la tragedia o a la trama, y en esta cinta podemos ver su primer paso sobre esta característica que años más tarde sería tan vital.

¿Y qué sería Kubrick sin la música? Como compositor, trabajar con Kubrick fue un auténtico martirio para muchos, hacía tan personal su película y quería controlar tantos detalles que prácticamente componía el sus bandas sonoras (sin tener ningún conocimiento avanzado de música. En esta cinta la banda sonora no está para nada descuidada y hace que las escenas ganen mucha fuerza. Kubrick conocía de ante mano la necesidad de la música en el cine, es por eso que ni siquiera en esta, su primera película, la BSO sea un elemento erróneo o poco preparado.

Los enfrentamientos entre los protagonistas y las tropas enemigas son los momentos en los que más denotamos la falta de experiencia y el bajo presupuesto de la cinta, pero están bien salvados con un manejo inteligente de la cámara, sabiendo representar mucho, con poco. Dichos momentos esquivan en la mesura de lo posible el enfrentamiento físico y la cámara se centra en detalles como el plato cayendo al suelo o las manos pidiendo auxilio, como es lógico la sangre y el gore brillan por su ausencia, y no porque el propio Kubrick renegara de ello, sino porque de nuevo el bajo presupuesto y la falta de experiencia le limitaban en exceso.

El guion no destaca por encima del resto de la cinta, siendo siempre el punto débil de Kubrick, que no logro hacer una gran obra sin basarse en un gran libro detrás. El mismo fue consciente durante toda su carrera de su debilidad y es por eso que trabajo mano a mano con los escritores de sus grandes cintas.

Estamos ante un ensayo, unos primeros pasos de alguien que acabaría siendo un gigante dentro de la industria.

Como he dicho al principio, recomiendo a todo fan ver esta película y entender un poco más los orígenes de Kubrick. Fue su carrera anterior como fotógrafo para la revista “Look” lo que hizo que cuidará tanto el aspecto fotográfico de la película, fueron sus dotes ajedrecistas los que le hicieron un obseso de la perfección, y fue probablemente Fear and Desire la cinta que le hizo obtener los conocimientos que le hacían falta para ser quien acabo siendo.

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