El Apartamento, un clásico de Hollywood


En estas fechas tan señaladas y cercanas a la navidad nunca está de más revisar y no parar de recomendar una de esas películas clásicas Hollywood que retrata una de las navidades más memorables de la historia del cine; Me estoy refiriendo ni más ni menos que a El Apartamento de Billy Wilder,año 1960.

Este clásico ganador de 5 Óscar cumple 58 años este 2018, y no parece que el tiempo haya pasado a través de él, aunque el mensaje que nos transmite en gran medida puede seguir aplicándose a la sociedad actual (lo cual no es alentador para una sociedad avanzada cómo la nuestra), quizá debamos admitir que hay ciertos aspectos del comportamiento humano que nunca cambian; podemos decir que no ha envejecido nada, aunque no es una película que muchos cineastas se atreverían a realizar hoy en día.


La historia nos cuenta como (Jack Lemon) C.C Baxter, un oficinista de segunda en una empresa de seguros, soltero y muy complaciente. Presta a diario su apartamento por las noches a sus superiores para que pasen las frías noches de invierno en compañía de sus amantes a cambio de que éstos le recomienden al jefe para un ascenso en el trabajo. Todo cambia cuando se enamora de una ascensorista del edificio, la señorita Kubelik interpretada por Shirley MacLaine. En ese momento Baxter empieza a obsesionarse más que nunca con el ascenso para mejorar su posición social y conquistar a la chica que le gusta. El gran enredo de todo esto ocurre cuando descubre que una de las amantes que lleva su jefe a su apartamento es su amada señorita Kubelik.


Es increíble como una comedia puede traernos una historia tan compleja, por eso me da tanta rabia que sea uno de los géneros más denostados y que menos se tienen en cuenta a la hora de hablar de la calidad de una obra, cuando la historia se ha encargado de demostrar que la comedia no sólo tiene una calidad sublime, sino que nos puede traer lecciones para la vida tan valiosas como El Apartamento.

                         – SPOILER-

Es su sencillez la que la hace tan compleja. La trama principal no deja de ser un enredo de un trío amoroso en clave de comedia, pero debajo de todo eso subyace la evolución de dos personas que en el fondo se sentían terriblemente a solas e incomprendidos en la vida. Por un lado, Baxter, llenaba su vacío intentando escalar profesionalmente a base de favores de escasa moralidad aunque de una forma muy ingenua ya que lo único que buscaba en un principio era contentar a toda la gente de su círculo profesional. Pero rápidamente se dio cuenta de que podría sacar un rédito profesional a todo eso, lo cual me sigue pareciendo una metáfora perfecta de cómo hasta la persona más ingenua e inocente puede corromperse si carece de una vida con objetivos o tiene una vida un tanto vacía.

Por otro lado la señorita Kubelik  (Shirley MacLaine) es una mujer que nunca tuvo suerte en el amor y es igual de ingenua que Baxter al pensar que su amante (un hombre casado) se va a divorciar de su mujer para estar con ella. Aún demostrándole sistemáticamente que solo la quiere para pasar el rato continúa con esa relación infeliz y por tanto se siente muy sola. Por eso son tan parecidos, y es en ese momento que se encuentran y ambos deben evolucionar juntos y aprender a ser menos ingenuos e inocentes, y saber que en la vida no se consigue todo a base de favores y clientelismo, (que ese otro de los grandes mensajes del filme). Es aquí donde para mí radica la brillantez de El apartamento. Con un humor irónico y amargo, es capaz de contar una de las historias sobre la soledad más bellas de la historia del séptimo arte.

Dicho esto, sólo me queda decir, que si no has visto El Apartamento te insto a que lo hagas estas navidades. Una de las mejores fechas para ver esta “joyita”. Una época en la que sólo interesa el CGI, ver un film en blanco y negro para muchos es algo impensable, y por ello me veo en la obligación de hablar de ella para que no caiga en el olvido.

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