ANÁLISIS DE ESCENA: Hijos de los hombres, la cámara siendo un personaje más

Alfonso Cuaron es un genio de la dirección. Esa frase es innegable, sus películas pueden gustarte más o menos, pero su forma de dirigir es impecable. Roma ha sido su ultimo “gran hit”, una historia grabada en castellano y en blanco y negro que habla sobre la vida de una trabajadora del hogar en el México de los años 70, pero hoy no vamos ha hablar de esta obra maestra, sino de otra de las tantas que tiene, Hijos de los hombres.

No voy a plantear esto como una crítica como tal a la película, sino como un análisis de como Cuaron demuestra el genio que es dirigiendo un maravilloso plano secuencia. Un plano secuencia es una toma extensa sin cortes (aparentes). Esta técnica esta probablemente más perfeccionada por otros directores como Alejandro González Iñárritu, que consiguió hacer Birdman íntegramente (exceptuando su prólogo y epilogo) en forma de plano secuencia, pero hoy vengo a hablar de una de las escenas de la película anteriormente mencionada. Vamos a abrir una elegante alerta de spoiler y vamos a proceder con ello.

Marichka, Theo y Kee están huyendo junto al bebé, necesitan llegar al Proyecto Humano para que la humanidad tenga una última esperanza, mientras tanto los Peces les están persiguiendo. La cámara es un personaje más, se mueve junto a ellos intentando huir, siempre detrás suyo y con movimientos bruscos, como si quien la cogiera estuviera mas pendiente de sobrevivir que de mantener un buen plano. De repente llega Luke, el líder de los Peces, viene acompañado de sus secuaces y quiere llevarse al bebé. La cámara se mantiene al margen de eso, simplemente observa como los protagonistas son amenazados, se llevan a Kee y se centra en los tres personajes restantes. En ningún momento la cámara gana estabilidad, nos quiere mostrar lo desenfrenado y poco estable que es ese mundo y esa situación. Unos militares empiezan a disparar contra los Peces y la cámara empieza a huir y a alejarse, huye incluso antes que los protagonistas, los graba de frente mientras no para de correr, la cámara se esconde como si en cualquier momento las balas pudieran alcanzarla, a ella y a nosotros que nos esta convirtiendo en cómplices de esta trama. Theo empieza a correr, y la cámara le sigue enfocando a él y al peligro que tiene detrás, marcando de que debe huir, pero a la vez refugiándose parcialmente de las balas. Se agacha cuando hay peligro y se levanta cuando esta a salvo. El protagonista gira una esquina y se olvida del tanque, parece que ha podido esquivar a los militares, pero Kee sigue en peligro. Al fondo Patric, uno de los Peces se acerca disparando hacia él, tanto la cámara como Theo sufren un pequeño momento de shock, de no poder identificar aún el peligro de la situación, pero esto no dura mucho, Theo corre y se adentra en un autobús donde parece que vive gente, la cámara le sigue por detrás en busca de refugio, las balas rompen la ventana y la cámara es manchada con sangre, definitivamente es un personaje más y no es inmune a nada. Ambos asoman a una ventana del autobús donde ven a Kee entrar a un edificio, Theo corre, pero la cámara deja de mostrar interés en él y mira como en el autobús hay gente armada y viviendo mientras él avanza, ante este despiste la cámara aligera el paso para alcanzarle de nuevo y una vez atrapado mira junto a él por la puerta, la cámara esta ahí, es alguien más que siente el peligro de estar en ese mundo. Ambos avanzan y se esconden en un recoveco mientras un tanque dispara al edificio donde esta Kee. Theo gira la cabeza y observa su espalda, la cámara mira hacia donde él mira, no nos centramos en el protagonista, sino en lo que ve, en ese mundo sórdido donde la guerra es ya una costumbre. Una explosión es la excusa para seguir avanzando, esta vez observamos como Theo entra al edificio, pero sin frenar en ningún momento, sentimos como la cámara sigue siendo real y puede ser herida. Dentro del edificio la cámara se fija en los heridos que hay en el suelo, pero sin perder de vista a Theo que se refugia en un rincón de la escalera. Ambos miran hacia arriba, una como respuesta a la mirada del otro, y ambos empiezan a subir en busca de Kee y el bebé. A medida que subimos vemos la cantidad de muertos y de personas refugiándose de las balas que hay, la cámara decide que Theo durante un momento ha dejado de ser el importante. Nos muestra ese sitio y el dolor de la gente, cuando se vuelve a centrar en Theo nos muestra como el protagonista se toma un segundo para coger aire, quizá por la situación que tanto él como la cámara estaban viendo en ese instante. Se adentran ambos en un pasillo largo donde las balas y el terror son el centro de este, la gente huye y la cámara lo observa, se detiene a mirar a los heridos y los muertos. La sangre ha desaparecido de la lente, ya no es un personaje más sino un observador que hace movimientos lentos, como si hubiera desaparecido el miedo a ser alcanzado y como si le invadiera la paz. Al fondo vuelve a aparecer Patric, Theo corre a esconderse mientras la cámara se limita a observarle desde fuera, se convierte en un plano partido por una pared, que separa la amenaza de elp protagonista, rápidamente Patric entra a la habitación de Theo y se asoma por la ventana a disparar a los militares, no lo ha visto, la cámara observa desde fuera de la habitación, como si esa disputa hubiera dejado de ir con ella. No tardamos en ver la muerte de Patric, y el protagonista sale en dirección hacía la cámara, vemos un plano frontal, de él avanzando y subiendo más escaleras. Volvemos a enfrentarnos a un pasillo largo, la cámara esta alejada de Theo, ya no corre peligro y se limita a observarle desde lejos, pero poco a poco se acerca para poder ver a través de una puerta en la que está Kee y su bebé al lado de una ventana a la que ambos se acercan. La cámara se adentra en la ventana, fuera hay tanques, disparos y destrucción, con un plano lento la cámara se dirige a Kee y a su bebé, hemos pasado de la guerra a la vida, ambos deciden huir, pero se encuentran con los disparos de Luke. Fin del plano secuencia.

Hemos presenciado como se han llevado a Kee, y toda la odisea que ha pasado Theo para encontrarla sin un solo corte, sin pausa, sintiendo que estábamos dentro y que formábamos parte de esa aventura. En tan sólo 6 minutos hemos vivido un infierno angustioso, pasando por la paz y la seguridad a la muerte. La cámara ha sido un personaje más y como en numerosas cintas de Cuaron ha tomado vida propia.

https://www.youtube.com/watch?v=MjFHqohaHYU

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